¿Cómo cuidar nuestra flauta dulce?

Son muchas las personas que escriben a Muteflute para preguntar por esta cuestión. Lo cierto es que la respuesta va a depender muchísimo del tipo de flauta que utilicemos. Vamos a resolver las dudas más frecuentes sobre este tema.

Cómo cuidar las flautas de madera

La flauta de madera es muchísimo más delicada que la flauta de plástico. Como cualquier instrumento de madera, requiere de unas condiciones de conservación que precisan tener bastante cuidado.

Las flautas de madera tienen que permanecer en algún lugar de la casa con una temperatura templada, es decir, ni demasiado frío ni demasiado calor. Pero lo fundamental es alejar nuestro instrumento de zonas húmedas. ¿Y esto por qué? 

Por razones obvias, una pequeña fuente de humedad va a provocar que nuestro instrumento de madera se hinche y se desafine para siempre. Es por ello que la flauta debe estar siempre apartada de zonas húmedas.

A veces, guardamos nuestra flauta en un desván o sótano donde, por el motivo que sea, puede haber humedad en las paredes. Y es que problemas de humedad puede tener cualquier casa. Por tanto, hay que mantener nuestra flauta, o cualquier otro instrumento de madera, alejado de ella. 

Por otro lado, es fundamental secar la flauta después de usarla. ¿Conoces esa varilla que te viene con la flauta cuando la compras? Pues al contrario de lo que piensa todo el mundo, es para secarla, no para limpiarla.

Las personas echamos pequeñas partículas de saliva cuando hablamos, cantamos y, sobre todo, cuando soplamos. No nos damos cuenta hasta que no nos aficionamos a tocar un instrumento de viento, dentro del cual se van acumulando esas partículas y van cayendo al suelo goteando. Después de tocar nuestra flauta de madera deberemos secarla con nuestra varilla.

Cómo cuidar las flautas de plástico

Las flautas de plástico que suelen usar los niños para el colegio son mucho más resistentes tanto a la humedad como a los golpes y a la temperatura. Como contrapartida, su sonido es de bastante menos calidad que las de madera. Este es el precio que pagamos por tener una flauta barata, resistente y a prueba de golpes. 

Pero no te asustes. Algunas flautas de plástico están realmente bien conseguidas, especialmente las de ABS. Con ellas puedes tocar todo lo que quieras sin temor a que absorban la humedad que genera tu saliva. 

¿Debo usar la varilla con las flautas de plástico? Lo cierto es que no. Las fábricas de flautas te venden la flauta con la varilla y esa esponja verde que se acaba despegando más temprano que tarde. Realmente esto lo hacen porque es un complemento que ha acompañado a la flauta durante siglos, pero realmente no es necesaria para la flauta de plástico.

De hecho, muchas de estas varillas se rompen o se pierden y a la flauta no le pasa nada. Precisamente, porque es de plástico y no absorbe la humedad de tu salida. Si pierdes o se te rompe tu varilla, no te recomendamos que compres una nueva.

Si realmente te gusta tener la flauta bien seca, aunque sea de plástico, te recomendamos la varilla que tiene forma de aguja de coser, es decir, la que tiene un agujero en un extremo por el que introducir un trozo de paño de tela que te ayudará a secar la flauta. Pero no gastes dinero en la varilla de la esponja verde, porque realmente no te sirve para nada

Imagen que contiene objeto, aguja, esquiando, pelota

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Otros consejos de limpieza para tu flauta

Te recomendamos que compres medio metro de cinta de nylon de menos de 1 cm de ancho y de unos 5 ó 6 cm de largo. En uno de los extremos, le aplicas esmalte endurecedor de uñas. Eso hará que esa parte quede rígida y puedas introducirla sin dificultad por el canal del aire de la flauta, que sí es posible que se atasque un poco de tanto usarla.

Una vez metida la cinta, tiras del extremo hasta que toda la cinta recorra el canal de aire de la flauta. Eso dejará el canal del aire como los chorros del oro.

Además, como complemento a esta limpieza, puedes mezclar en un bote pequeño agua con una gotita de lavavajillas. Con un dosificador, le echas dos o tres gotitas por el canal de aire y lo dejas secar.

El jabón que se queda pegado en las paredes del canal de aire hará que la saliva resbale y no atasque la flauta. Para ello puedes usar cualquier bote de medicina desechable que traiga su aplicador en forma de gotero.

Estos han sido algunos trucos para el mantenimiento de tu flauta. Ahora… ¡A seguir tocando! Y si quieres practicar durante horas sin molestar a nadie, nada mejor que una sordina como las que te ofrecemos en Muteflute. ¡Hazte con una ya!

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